Toldos con brazos extensibles

Pensado para el confort y la flexibilidad

  • Regulación precisa de la sombra según la posición del sol
  • Protección eficaz frente a la radiación solar y, con el tejido adecuado, frente a la lluvia ligera
  • Espacios exteriores más confortables y utilizables
  • Estética limpia y decorativa, integrada en la arquitectura

El acompañamiento IRAOLA

Te acompañamos antes, durante y después de la instalación.
Analizamos el espacio, diseñamos la solución adecuada y la ejecutamos con rigor técnico.

  • Proyecto a medida
  • Instalación profesional
  • Plazo aproximado: 30 días

La sombra que se adapta a tu forma de vivir el sol

El toldo con brazos extensibles es una de las soluciones más versátiles y utilizadas para gestionar la luz natural en terrazas, balcones y fachadas. Su diseño permite regular la sombra de forma progresiva, adaptándose a cada momento del día y a cada necesidad.

A medida que el toldo se recoge, los brazos se pliegan de forma discreta bajo la lona, que se enrolla suavemente en el eje. Un sistema que combina funcionalidad, estética y libertad de movimiento, sin elementos verticales que interfieran en el espacio.

Cuando el sol aprieta, protege.
Cuando se retira, deja pasar la luz.

Descubre sus características

Ingeniería que sostiene la sombra

El sistema está formado por dos brazos extensibles de aluminio, diseñados para mantener la lona siempre tensada mediante un sistema de muelles combinado con cables de acero o cadena oculta.

Una solución técnica fiable que garantiza:

  • Estabilidad
  • Durabilidad
  • Funcionamiento suave y seguro
Tecnología que se adapta a tu ritmo
  • Uso manual con manivela o motorizado para una mayor comodidad
  • Preparado para incorporar sensores de sol y viento, que ajustan el toldo automáticamente según el clima
  • Integración con sistemas domóticos, control por voz o desde app

El sol cambia durante el día.
Tu toldo también.

  • Tipo de toldo: Brazo articulado
  • Dimensión máxima: 6 metros de largo y 3,5 metros de salida
  • Sujeción: Pared o Techo
  • Inclinación y altura regulables
  • Lona/Tejido: acrílica, plastificada (PVC) o microperforada, a medida
  • Automatización disponible
  • Sensores disponibles
  • Iluminación disponible
  • Calefactores no disponibles

Preguntas frecuentes sobre Toldos con brazos extensibles

Este tipo de toldo puede ser instalado en diversos lugares como: balcones, patios, terrazas, ventanas, frentes de locales comerciales, galerías y sobre o debajo de techos de vidrio.

El toldo de brazos invisibles es un sistema de protección solar que se caracteriza por el hecho de que sus brazos extensibles quedan ocultos bajo la lona, ​​permitiendo una apertura total o parcial, adaptándose a las diferentes necesidades de uso. Además, es posible ajustar la pendiente en el momento de la instalación según la necesidad de la fachada o de la sombra requerida.

La gran ventaja de este tipo de toldos es su sencillez y comodidad, ya que se puede utilizar para cubrir grandes superficies sin columnas ni guías. Por este motivo, son muy utilizados en comercios, restaurantes y cafeterías.

Gracias a su flexibilidad, permite el ajuste de la pendiente, y se puede enrollar o desenrollar a voluntad.

Los toldos con brazos extensible o invisibles son una solución ideal de protección solar para proyectos arquitectónicos de domicilios o comercios, ya que no necesitan postes, columnas ni soportes al piso. Se pueden utilizar para cubrir grandes dimensiones.

La instalación se puede realizar desde el frente, desde el techo o entre las paredes, de esta forma evita cualquier estructura que obstruya el paso y permite aprovechar al máximo la superficie a cubrir.

Sí, es posible personalizarlos rotulando el faldón del toldo, la parte superior o incluso la cara interior del toldo, con el nombre del local o empresa, e incluso hacer que el nombre esté iluminado.

Se pueden instalar con cofre o sin cofre, permitiendo proteger el toldo de las inclemencias atmosféricas y la suciedad cuando no se está utilizando.

Los toldos de brazos extensibles, invisibles o articulados pueden ser operados manualmente con manivela o motorizados, incluso con sensores de sol o viento para adaptarse automáticamente a las condiciones climáticas. También se pueden integrar soluciones de domótica para controlarlos por voz o a través de una aplicación móvil.